Tumba de Julieta

Magnífico memento mori pero, al mismo tiempo, celebración de la persistencia de la memoria, son las cercanas Arche Scaligere, complejo supulcral de los Señores de Verona, una de las expresiones más singulares y elevadas de la escultura gótica, verdadero «jardín de piedra».
Una maravillosa estatuaria que en la época de Julieta no existía. En aquel tiempo, enfrente de Santa María Antica, existía sólo el monumento fúnebre de Alberto. Un sarcófago de inspiración romana cubierto a dos aguas, que representa por un lado a Alberto de rodillas presentado por dos ángeles a la Virgen en un trono y por el otro Alberto a caballo con vestimenta civil empuñando una espada.
Julieta lo mira absorta, mientras proyecta su muerte, determinada a llevar su plan a cabo pero llena de miedo, casi previendo el trágico destino que le espera.
A pocos pasos del cementerio scaligero de nuevo asoma el amor. El espíritu atormentado de Romeo nos llama a admirar una de las más sugestivas casas medievales veronesas: Casa Nogarole, que la tradición asigna a residencia de la famila Montesco.
La casa de Romeo es una especie de castillo urbano, símbolo de la importancia de la familia, y presenta todavía muros merlados de ladrillo en la parte superior, en el patio y en los restos de una torre angular.
Fuera de la muralla scaligera, el epílogo de la tragedia: la tumba de Julieta. Se trata de una nueva intervención del Sovrintendente Avena, que, en 1938, ambienta en un lugar aislado pero accesible desde el centro tras un breve paseo, el fin de una historia que el tiempo no desgasta. El sepulcro de piedra está situado en un espacio subterráneo dentro del claustro de San Francesco al Corso, sugestivo complejo monástico en ruinas, que hoy revive el recuerdo del mito. Aquí termina nuestro paseo entre historia y leyenda, entre vida, sueño y teatro.
A quien nos ha seguido, queremos recordarle el consejo de Alfred de Mursset: «… no os vayáis sin tirar una flor sobre la tumba de Julieta… La potencia de los Scaligeri se ha perdido, pero el amor de los dos jóvenes desventurados vive aún en la memoria de todos y os marcará siempre que exista la poesía».

También podría interesarte

Inscríbete a la newsletter

Privacy - Una vez examinada la información, y en el sentido del Decreto Legislativo del 30 de junio de 2003, nº 196, doy mi consentimiento al tratamiento de mis datos personales para acceder a los servicios Web y a los servicios de mailing reservados a los usuarios online de la Oficina de Turismo de Verona.

Archivio newsletter