Patio del Ayuntamiento

La sucesión de estos hechos violentos nos lleva a meternos en el clima del s.XIV veronés, dominado por una oscura atmósfera de luchas intestinas entre grandes familias rivales. Es un clima que resulta muy sugestivo para la fantasía de Shakespeare. El gran dramaturgo ve Italia, y en particular el Veneto, como un lugar con un encanto exótico donde todo se lleva al extremo, intrigas políticas y pasiones amorosas, rivalidades a muerte y venganzas sangrientas. El entorno es teatral, el teatro un espejo de la vida.
Desde el asesinato de Tebaldo la muerte se convierte en la protagonista del drama. Las situaciones, ligadas la una a la otra por una trágica fatalidad, corren inexorablemente hacia el cruel final de la historia. Bartolomeo della Scala, consternado, condena a Romeo al exilio. El joven Montesco se aleja de Verona, desesperado por dejar a su amada. «No existe mundo fuera de los muros de Verona… solo purgatorio, suplicio y el mismo infierno». Nos gusta pensar que su voz rebota aún como un eco lejano entre los muros que rodean el lugar que marcó su destino: el austero patio del Ayuntamiento.
Con sus tres lados porticados, la uniforme decoración muraria de ladrillo y piedra alternados y la imponente escalera de piedra, añadida en el s.XV, este espacio (llamado hoy Patio del Mercado Viejo por el comercio de avena que allí había en la alta edad media) conserva todavía la majestuosidad que otorga el ejercicio del poder. El Ayuntamiento es un castillo urbano rematado por torres, de las cuales dos aún se conservan.
En particular la más alta, la Torre dei Lamberti, nombre de la familia propietaria en origen, ofrece desde arriba una espléndida vista de la ciudad.
«No existe mundo fuera de los muros de Verona… solo purgatorio, suplicio y el mismo infierno» grita Romeo en su dolor y nosotros, ahora, conquistados por la belleza del lugar, estamos de acuerdo con él.
En este lugar silencioso las piedras cuentan, a quien las sabe escuchar, la historia cruel de amor y muerte, juventud y tragedia de las cuales fueron testigo, la historia que hoy guía nuestro camino.

También podría interesarte

Inscríbete a la newsletter

Privacy - Una vez examinada la información, y en el sentido del Decreto Legislativo del 30 de junio de 2003, nº 196, doy mi consentimiento al tratamiento de mis datos personales para acceder a los servicios Web y a los servicios de mailing reservados a los usuarios online de la Oficina de Turismo de Verona.

Archivio newsletter